martes 11 de agosto de 2009

VIVIR EN TANGER






Vivir en Tánger es estupendo.
De vez en cuando me llegan mails de lectores anónimos preguntándome que como se vive aquí, y lo cierto es que se vive de maravilla. La ciudad tiene un clima muy bueno, no hace demasiado frio en invierno (aunque este año ha llovido muchísimo), ni demasiado calor en verano, si acaso humedad.
Tenemos el mar y las playas para el verano, y en las afueras el bosque para las excursiones de otoño y primavera.
El tráfico es caótico, muchísimos coches y muchísimas infracciones, pero a todo se acostumbra uno y lo que hay que hacer es no perder los nervios y conducir con veinte ojos.
El centro de la ciudad está siempre animado y los comercios abren hasta tarde. No es costumbre cerrar a medio día, por lo que casi siempre puedes salir a comprar en caso de que haga falta algo.
La gente es muy amable y los tangerinos son multilingües. Lo mismo te hablan español, que francés, inglés, italiano…claro que tangerinos tangerinos quedan pocos, porque en Tánger hay una gran parte de la población que ha emigrado desde el sur y que solo hablan árabe, con lo cual hay que esforzarse un poco para comunicarse con ellos. Menos mal que ya después de dos años hablamos un poquito de dariya. (dialecto del árabe marroquí).
La vida es cómoda, el servicio doméstico barato, la comida buena y bien de precio, sobre todo si compras en el mercado. En los supermercados hay todo tipo de productos españoles, aunque son mas caros, claro.
Los pisos no son tan baratos como se podría pensar y es que Tánger es una de las ciudades más caras de Marruecos para vivir, pero si los comparamos con los precios de España están bastante bien. Lo mejor para buscar piso es ir preguntando a los porteros o mirar los tablones de anuncios del Instituto Cervantes o del Colegio Español, Cámara de comercio, etc.
Eso sí, olvídese del ritmo europeo una vez que se venga a vivir a Marruecos. No hay centros comerciales, tiendas de marca, multicines, parques con columpios (he visto uno por el momento y ya son dos años dando vueltas), bares de tapas, y demás complementos a la vida capitalista de Europa.
Aquí las opciones para el ocio y el consumo no son muchas: la medina, las galerías de tiendas en semisótanos (siempre pienso que si hay un incendio te achicharras dentro, porque no tienen ningún tipo de normas de seguridad), los clubs privados tipo el tenis, el golf, el club de tiro. Por otro lado esta el macdonalds, donde se cita la juventud para comer y charlar, el paseo marítimo, donde las familias pasean, el boulevard arriba y abajo y por supuesto los cafés, donde siempre hay hombres y ninguna mujer.
Total, que si estás dispuesto a aprovechar todo lo bueno que te da la ciudad y a renunciar a los entre comillas, lujos de la sociedad capitalista, entonces aquí se vive de maravilla. Por supuesto es importante hacer amigos. Yo, después de dos años tengo mi grupo de amigos y me lo paso fenomenal, si bien los comienzos siempre son difíciles, pero personalmente estoy muy bien en Tánger, y por el momento no tengo ningunas ganas de volverme para Sevilla.

lunes 15 de diciembre de 2008

FIN DE SEMANA EN IFRANE










El fin de semana del puente de la Inmaculada estuvimos en Ifrane, la "Suiza marroquí". Fue una maratón, ya que salimos el sábado a las siete de la mañana de Tánger y no llegamos hasta la una de la tarde. Alquilamos un apartamente para pasar la noche y el domingo, después de visitar las pistas, salimos de regreso a la una de la tarde.




Eso sí, aprovechamos bien el tiempo y estuvimos el sábado por la tarde con los trineos en la nieve, y el domingo por la mañana esquiando (la niña claro, a Pepe y a mí no se nos pasó por la cabeza la idea de ponernos unos esquís).




Después continuamos hacia los bosques de cedros de Azrou para ver a los monos que por allí campan a sus anchas (son los mismos que los de Gibraltar pero menos maleados), luego comimos cerca de Meknés y por la noche paramos en Chaouen para ver la obra de la casa y continuar hacia Tánger. Cuando nos acostamos el domingo eran las doce de la noche, y sin deshacer las maletas. Lo que se dice un fin de semana apretao.




Pues la verdad es que es muy bonito, todo nevado y con las casas con los tejados a dos aguas, parece que estás en el norte de europa. Para repetir, pero con un poquito más de tiempo.

lunes 1 de diciembre de 2008

Nuestra amiga Mariam


Una visita que nos hizo mucha ilusión, aunque fuera relámpago, fue la de Mariam (una de mis mas fieles lectoras).
Mariam es amiga desde hace muchos años, y Pepe le tiene mucho cariño, por eso nos dio mucha alegría que viniera a vernos con su familia. Vino cargadita, como los reyes magos, de cervecita y de productos del cerdo, cosas que por aquí no abundan.
Su niña, a la que no conocíamos es muy linda y muy cariñosa. En la foto está con Bertita, que como dice que quiere ser peluquera, le estuvo haciendo un peinado mientras los mayores tomábamos un te en el Zoco chico.
Pues esperamos que volváis pronto, porque os queda mucho por ver. Como estamos arreglando la casita de Chaouen a ver si la podemos disfrutar juntos unos días.
Pues como todo lo que te diga es poco, que sepas que de todo corazón esperamos que el año nuevo te traiga muchas y buenas alegrías.
Un beso muy grande de los tres… de los cuatro (¡me olvidaba de Flaki!)

viernes 28 de noviembre de 2008

Otro Cumpleaños




El otro día fue el cumpleaños de Pepe. Para celebrar sus cuarenta añitos fuimos a comer al Royal Mirage, hotel de cinco estrellas maravilloso que hay en las afuera de Tánger.




Estuvimos muy a gusto, y la comida fue buena (unas puntillitas a la plancha buenísimas). Las vistas al mar maravillosas, y lo único que desentonaba un poco era un chuchillo andando por allí como por su casa. Cuando pagamos la comida le pregunte al maitre que qué hacía ese perro ahí, y me dijo que era de la casa y que se llamaba Lolita.



Por la noche organicé una fiestecita sorpresa en casa, solo con unos pocos de amigos. Pepe no se esperaba nada y le hizo mucha ilusión. Lo pasamos en grande. La noche terminó bailando la canción de los payasos de la tele “si toco la trompeta, tara, tara, tareta…”

Casa en Chaouen




Una de las novedades mas importantes del momento es que estamos reformando la casa que compramos hace dos años en Chaouen.
La casa está en la medina, y es alta y estrecha, pero muy bonita, (aunque para llegar a ella hace falta una bombona de oxígeno).
El proyecto de reforma y decoración lo estamos haciendo mi cuñada Epi y yo, y los maridos se limitan a poner la pasta. Pepe ha decidido que la casa se llame “Dar Calín”, y el proyecto es dedicarla al turismo rural.
Hemos contratado a un albañil muy formal y la obra avanza que da gusto. La idea es que a partir de Semana Santa se pueda alquilar, y que los fines de semana que no se alquile la podamos disfrutar con nuestros amigos y familiares.

Verano en Asilah




Hace tanto tiempo que no escribo que no se por donde empezar. Lo mejor será hacer un pequeño resumen de cómo me ha ido en estos meses pasados.

Este verano estuvimos casi todo el tiempo en Tánger, porque tenía que trabajar en la guardería. Aun asi, pasamos una semana estupenda en Asilah, en primera linea de la playa de Briech. Allí estuvimos disfrutando del mar, del sol, y de los amigos que vinieron a vernos, que no fueron muchos.
Lo mejor era coger coquinas con la marea baja. En Marruecos no se comercializan y la gente no las coge, así que era un gustazo meter el pie en la orilla y sacar las coquinas a puñados.

La casa tenía un patio muy bonito donde hacíamos la vida, con una parra y macetas y con vistas al mar. En general la casa no tenía encanto ninguno, pero la palma se la llevaba el baño. El baño era un cuarto en el patio, con un grifo de ducha fijo en la pared (solo con agua fria de un depósito), un lavabo y un agujero en el suelo para hacer las aguas mayores y menores. Eso sí, un amigo muy “apaño” nos fabricó un wc casero de forja y con una tapa de plástico adosada. Una experiencia mística…

martes 8 de julio de 2008

Guarderia Ramoncito II (fotos)























Detalles de la entrada-recepción, cuarto de los bebes, arenero y aseos.