

El fin de semana del puente de la Inmaculada estuvimos en Ifrane, la "Suiza marroquí". Fue una maratón, ya que salimos el sábado a las siete de la mañana de Tánger y no llegamos hasta la una de la tarde. Alquilamos un apartamente para pasar la noche y el domingo, después de visitar las pistas,
salimos de regreso a la una de la tarde.

Eso sí, aprovechamos bien el tiempo y estuvimos el sábado por la tarde con los trineos en la nieve, y el domingo por la mañana esquiando (la niña claro, a Pepe y a mí no se nos pasó por la cabeza la idea de ponernos unos esquís).
Después continuamos hacia los bosques de cedros de Azrou para ver a los monos que por allí campan a sus anchas (son los mismos que los de Gibraltar pero menos maleados), luego comimos cerca de Meknés y por la noche paramos en Chaouen para ver la obra de la casa y continuar hacia Tánger. Cuando nos acostamos el domingo eran las doce de la noche, y sin deshacer las maletas. Lo que se dice un fin de semana apretao.

Pues la verdad es que es muy bonito, todo nevado y con las casas con los tejados a dos aguas, parece que estás en el norte de europa. Para repetir, pero con un poquito más de tiempo.